El chef cacereño muestra su creación, que se sirve en una bola de plástico desechable.

Para comer bien quiero un camión

09/02/2017 07:25 |0

Benjamín Rodríguez, un cocinero que reside en una autocaravana, gana el primer concurso de gastronomía sobre ruedas en el BEC

Uno de los principales retos de preparar un plato en un restaurante sobre ruedas es el espacio. Los chefs tienen que realizar auténticas coreografías para moverse por los fogones, y necesitan una alta dosis de coordinación y orden para no chocar entre sí y poder llegar a todos los ingredientes. A Benjamín Rodríguez, el cocinero cacereño de 30 años que ayer se hizo con el título de campeón en el primer concurso nacional de recetas callejeras en el BEC, eso no le supone ningún problema. «Vivo en una ‘food truck’. Duermo en una autocaravana con la que me muevo por Bilbao, Neguri, Sopela, Plentzia, Larrabasterra…», explica.

EL JURADO

Álvaro Garrido Restaurante Mina (Bilbao)

«Es una comida que tiene que estar muy bien pensada, debe ser rápida y, sobre todo, estar buena. El sabor y la calidad son importantes. Es interesante porque se ven propuestas que no encuentras en otros restaurantes».

Mikel Población Restaurante Etxanobe (Bilbao)

«En una ‘food truck’ la organización es muy importante: necesitas servir a muchos clientes en muy poco tiempo. Tienes que traer los productos trabajados de antemano y conseguir un precio competitivo».

Iñigo Elorriaga Boroa Jatetxea (Amorebieta)

«Esto es creatividad sobre ruedas, e irá a más. Es una manera diferente de degustar gastronomía en dos, tres bocados. Hoy en día, se puede usar cualquier técnica de un restaurante en un espacio tan reducido como una ‘food truck’».

Joseba Lozano Escuela de Hostelería de Bilbao

«La dificultad de este trabajo está en tener todo elaborado previamente, la ‘mise en place’. Si falta algún ingrediente es el cierre del negocio. Se valora que el producto se pueda comer fácil».

La txapela y los 2.000 euros del premio los ha logrado con una receta que llama ‘Sudado en tiniebla y en bolas’. «El nombre me vino solo. El sudado es una elaboración típica peruana y lo presentamos en una bola que se empaña, haciendo un efecto como de tinieblas», relata. La creatividad rodea incluso al envase. El envoltorio desechable quema al servirse, por lo que tuvo que devanarse los sesos para hallar una solución. Al final, una amiga experta en origami, dio con la clave. «Usamos el típico comecocos de papel al que todos hemos jugado de pequeños, y que además de hacer de manopla se utiliza como servilleta», aclara.

Dentro de la bola, la innovación continúa. Desde hace siete meses este joven cocinero trabaja en ‘Dando la brasa’, que además de dos restaurantes en Neguri y Bilbao tiene una ‘food truck’. «Allí fusionamos dos cocinas, la peruana y la japonesa. Yo pensé en fusionar tres, y así dimos con este marmitako versionado a la cocina peruana y a la japonesa, que es en realidad un guiso de bacalao negro marinado en miso y con langostino, huevo, cebolla y Pak Choi, la acelga china», detalla.

«Bilbao es mi casa»

Su receta es una fusión de experiencias. Como su vida. Benjamín estudió cocina en Cáceres, se formó en pastelería en Sevilla y se especializó en intolerancias alimentarias. Realizó un máster de cocina contemporánea en Barcelona. Desde entonces ha «rulado mucho». Por el cuentakilómetros de su hogar han pasado Huesca, Alicante, Canarias, Portugal… Lugares en los que ha trabajado y ha vivido un tiempo. «He acabado aquí, en Bilbao, que es como mi casa. Me lo ha dado todo en gastronomía», afirma. De momento, el premio le acerca más a su sueño de cambiar de autocaravana y transformar su vivienda actual en una ‘food truck’. Una idea que madura desde hace tres años. «Quiero seguir en contacto con la calle», asevera.

El concurso de recetas callejeras del I Food Truck Forum, que cerró ayer sus puertas, también destacó la creatividad de Javier Brichetto, de Mestizo Food Truck. Él se llevó el segundo puesto con su mollete chino de pato asado. «Deben ser platos que se puedan comer con una mano, para tener la bebida en la otra. No puedes pensar en cuchillo y tenedor», explicó. El tercero fue para Iván Siles, del Gure Toki, por su sándwich de anguila ahumada. «Lleva salsa barbacoa china, rodajas de pepinillo en vinagre y cebolla morada encurtida en lima. Tiene una textura muy complicada, porque el pan brioche que hacemos está cocido al vapor y es gomoso, algo que a los japoneses les encanta, pero que aquí nos resulta difícil. Por eso le damos un golpecito de plancha», describió.

TEMAS

Recibe nuestras newsletters en tu email

Noticias relacionadas

Lo más

COMENTARIOS

©ELCORREO

Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información y cambio de configuración..

x