Las obras del tanque de tormentas concluirán a finales de marzo.

Ondarroa recuperará en Semana Santa el principal aparcamiento del núcleo urbano

ondarroa 16/02/2017 00:00 |0

Las obras del tanque de tormentas han obligado a cerrar seis meses el parking de Kafeko Atze y «hemos tenido que dejar los coches al otro lado de la ría»

Ondarroa recuperará para Semana Santa el principal aparcamiento del núcleo urbano. El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia tiene previsto acabar para esa fecha buena parte de las obras del proyecto de adecuación del tanque de tormentas y bombeo de la Alameda. De hecho, los trabajos, que arrancaron el pasado mes de septiembre con un presupuesto de algo más de 624.000 euros, estarán prácticamente rematados para finales de marzo.

La ejecución de las mejoras de la red de saneamiento obligó a suprimir cerca de medio centenar de plazas de estacionamiento en la zona conocida como Kafeko Atze. «Aunque aún quedará por cumplimentar la fase que corresponde a las pruebas del tanque, no interferirá en la posibilidad de se pueda utilizar la explanada una vez que quede asfaltada», señalaron responsables del plan.

La reapertura del parking permitirá paliar en parte el déficit de estacionamientos que sufre el municipio y rebajar las críticas de los usuarios ante la falta de alternativas. «Siempre es complicado aparcar por aquí pero, mientras se desarrollan las obras desde el Ayuntamiento podían haber pensado alguna solución, aunque sea temporal», lamentó una residente del barrio Kanttoipe.

Evitar riadas

Los vecinos se quejan de que «hemos tenido que dejar los vehículos al otro lado de la ría porque el puerto siempre está lleno, por no hablar de Itxas Aurre donde hay coches que no se mueven en quince días». Los últimos datos recogidos por el Consistorio revelaban que Ondarroa registra un déficit de más de un millar de plazas de aparcamiento. El 78% de los hogares del municipio dispone de coche propio y sólo uno de cada cuatro personas cuenta con parcela de garaje o parking particular.

Durante el tiempo que han durado los trabajos, el principal objetivo ha sido adecuar la infraestructura para capturar y retener los caudales de agua transportadas hasta el depósito por los colectores, sobre todo cuando hay precipitaciones muy intensas para disminuir la posibilidad de inundaciones en los casos en que la capacidad de escurrido del agua es menor que el volumen de lluvia. «Tiene además la función de hacer una predepuración con las primeras aguas de lluvia que son las más contaminadas para posteriormente ser depuradas en la planta de Galtzuaran y evitar que se viertan directamente a la ría», explicaron.

TEMAS

Recibe nuestras newsletters en tu email

Noticias relacionadas

Lo más

COMENTARIOS

©ELCORREO

Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información y cambio de configuración..

x