Infografía del aspecto final que tendrá la plaza de Santa Eugenia después de la urbanización.

La plaza de Romo reproducirá un mar que baña la Kultur Etxea

getxo 12/01/2017 07:27 |0

La urbanización de Santa Eugenia, presupuestada en 600.000 euros, complementará a un centro cultural que emula a los acantilados de La Galea

El urbanismo de la futura plaza de Santa Eugenia acentuará el simbolismo de la Kultur Etxea. Las baldosas reproducirán un mar que golpea en los acantilados de La Galea que emula el exterior del edificio. Las obras de este espacio ya están en proceso de adjudicación, con un precio estimado de unos 600.000 euros. La plazoleta será un lugar abierto que permita albergar ferias y conciertos, con una carpa de 75 metros cuadrados para pequeños eventos.

Los elementos de la jardinería incrementarán el cromatismo y el impactante acero corten –material con un color similar al del óxido– empapará desde las papeleras hasta las jardineras para aumentar el contraste entre el impacto del color anaranjado con las tonalidades de la jardinería. Una vez arrancadas las obras, se finalizarán en 22 semanas. Recientemente se ha iniciado el proceso de licitación, por lo que el proceso hasta su adjudicación se prolongará unos cinco meses.

La urbanización será una actuación integral, «con la Romo Kultur Etxea como gran referente urbano». Según consta en la memoria técnica, se reformará el espacio comprendido entre las calles Ezekiel Agirre y Caja de Ahorros, la Kultur Etxea y las medianeras de las casas baratas de la calle Kresaltxu, aparte del pequeño espacio trasero del nuevo edificio.

La concepción del diseño pretende crear un área diáfana en la que el simbolismo de la edificación comulgue de lleno con su entorno. Si el oxidado acero corten de la fachada reproduce los acantilados getxotarras, las baldosas jugarán a ser las olas del Abra. «El despiece circular del pavimento simula las ondas del agua avanzando hacia la fachada del edificio», detallan.

Y se añadirá asimismo vegetación, de forma que intensifique la composición y se escondan los aspectos menos deseables para realzar los más sobresalientes. Prueba de ello es que las jardineras, de las que se instalarán cuatro más que las actuales, serán de acero y servirán para reducir el impacto del ruido del tráfico en Ezekiel Agirre. El conjunto dispondrá de una carpa de quince metros de longitud por cinco de anchura, que tendrá «una cubierta con estructura liviana sobre las bancadas para acoger intervenciones o charlas informales de forma puntual».

Disimular con vegetación

Se instalará también una nueva fuente y los árboles estarán en los laterales, «buscando puntos de sombra y reduciendo el impacto que causan los testeros de las casas baratas sobre la plaza». Según recoge el documento explicativo de estos trabajos, la zona central de la plaza quedará así despejada y permitirá que siga funcionando como recinto ferial.

Pero hasta los árboles tendrán una función urbanística importante más allá de dotar de oxígeno a la plaza. Los abedules, por ejemplo, tratarán de ocultar las viviendas de Kresaltxu con el tono blanquecino de la corteza y sus hojas «romboidales». Otra especie a plantar son los liquidámbares, que añadirán colorido al variar el verde primaveral de sus hojas a un amarillo otoñal que se convierte en rojo purpúreo hacia el invierno. También estarán las photinias, unos arbustos que se colocarán, según indican, «en las zonas de muros para disimularlos».

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