Piden cárcel para un médico por espiar el historial clínico del examante de su mujer

05/01/2017 14:58 |0

El afectado, que denunció la supuesta intromisión, dice que tras romper la relación amorosa el facultativo consultó sus datos médicos

Curiosear en la historia clínica de un paciente del Sistema Cántabro de Salud (SCS) sin tener motivos sanitarios para ello puede salir muy caro, incluso pagarse con la cárcel. Lo sabe bien un médico que trabaja en un centro de salud de la zona Campoo-Los Valles, en Cantabria, a quien el Ministerio Fiscal pide dos años y medio de prisión por husmear en tres ocasiones en el historial médico del examante de su mujer.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Reinosa ha acordado la apertura de juicio oral al facultativo, vista que debía haberse celebrado el pasado mes de diciembre en el Juzgado de lo Penal 3 de Santander, aunque finalmente ha sido pospuesta.

La indiscreción en que supuestamente incurrió el galeno ocurrió en los años 2012 y 2013 en el marco de la relación amorosa que había mantenido su esposa con otro hombre, el presuntamente espiado e impulsor de la denuncia, que ejerce la acusación particular contra el médico.

Según su relato, en 2009 decidió cortar los vínculos afectivos con la mujer, y desde entonces comenzó a sufrir «episodios de acoso» tanto por parte de su examante como del esposo traicionado.

De acuerdo con su versión, este, que ejerce como médico en la zona de salud Campoo-Los Valles, accedió en repetidas ocasiones a su historial clínico a través del programa informatizado de la consulta clínica. Concretamente, según sostiene también el fiscal, el acusado había entrado en su historial en mayo de 2012 y en enero y febrero de 2013.

«Agravó la ansiedad que padecía»

El denunciante sospechó que el facultativo, que ejerce también la medicina a nivel privado en varias compañías de seguros, había curioseado en sus datos médicos con fines espurios, por lo que solicitó al Servicio Cántabro de Salud información sobre cuántas veces y desde dónde se había accedido a sus datos clínicos, confirmando así sus sospechas.

El Ministerio Fiscal ha acusado al facultativo de un delito de descubrimiento y revelación de secretos, por el que pide dos años y medio de prisión, 6.000 euros de multa y un año de suspensión de empleo público en su condición de funcionario del Servicio Cántabro de Salud. Estima el fiscal que el imputado accedió al expediente sin la autorización del afectado, con el que no mantenía relación asistencia alguna.

La acusación particular asegura que el acceso ilícito del médico a su historia clínica agravó el cuadro de ansiedad que padecía su cliente desde que se inició el acoso y solicita tres años y tres meses de prisión, nueve de inhabilitación absoluta, así como 12.000 euros de indemnización. El abogado del médico, sin embargo, rechaza las acusaciones y ha pedido la absolución del imputado.

Los sanitarios en general están obligados ética y legalmente a mantener el secreto profesional frente al paciente y la sociedad, por lo que deben garantizar la confidencialidad de la historias clínicas. Esta misma semana la Audiencia Provincial de Cáceres condenó a 3 años y 8 meses de prisión a una enfermera por espiar 108 veces el historial clínico de su exyerno. Y hace dos años el Supremo confirmó otra condena de dos años, seis meses y un día de prisión a un médico de León por un delito de descubrimiento y revelación de secretos de especial relieve cometido por funcionario. El doctor había utilizado su condición de funcionario para consultar las historias clínicas de cinco compañeros.

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