La conexión vasca de Einstein

09/01/2017 07:21 |0

Una investigación revela que el científico formó parte del consejo de EE UU para acoger a niños refugiados

La curiosidad lleva en muchas ocasiones a descubrir relaciones sorprendentes. El investigador vasco Eneko Axpe puede dar buena fe de ello. Una casualidad le ha llevado a destapar una historia desconocida por buena parte de los vascos, pero con un trasfondo increíble: la conexión del físico alemán Albert Einstein con Euskadi. «El año pasado cuando se cumplieron 101 años de la teoría de la relatividad empecé a buscar curiosidades sobre su figura», explica, aunque todavía desconocía la maravillosa historia que se iba a encontrar en su peculiar camino.

La curiosidad sobre la biografía de una figura tan importante como la de Einstein llevó al investigador vizcaíno a descargarse las 1.800 páginas de un archivo secreto del Federal Bureau of Investigation (FBI). «Hace unos años que los documentos se desclasificaron -curiosamente no todos, el 95%- y son accesibles», cuenta Axpe. Buceando en esa cantidad de papeles uno de los informes llamó su atención. Tal y como se puede leer en él, Albert Einstein fue miembro del consejo asesor del American Board of Guardians for the Basque Refugee Children. «Algo así como como el consejo estadounidense de los protectores de los niños vascos refugiados», comenta el investigador que como divulgador científico colabora semanalmente con Euskadi Irratia, y en 2013 ganó el premio al mejor cortometraje de divulgación científica, organizado por Elhuyar y el Donostia International Physics Center.

Aún así, Axpe reconoce que no ha sido el primero en llegar a estos papeles y que investigadores de reconocido prestigio habían indagado en la conexión vasca de Einstein. «Esta misma información fue descubierta hace unos años por Fred Jerome, un periodista experto en difusión científica y colaborador del ‘The New York Times’», cuenta. Además, una doctora estadounidense de origen vasco experta en investigación en Ciencias Sociales, apellidada Totoricagüena, encontró una publicación de 1937 en el periódico ‘New York Evening Journal’, en el que se relataba el plan que había ideado el consejo para refugiar a niños vascos de la Guerra Civil española en Nueva York.

El plan ideado por este organismo estaba claro. Primero debían transportar por mar a quinientos niños desde Bilbao a San Juan de Luz. De allí, debían llevarlos en tren a París y después a Le Havre, donde esperaba el barco de bandera estadounidense ‘President Harding’ que les trasladaría hasta Nueva York. La llegada estaba prevista para el 19 de junio de 1937. El aterrizaje para estos chavales marcados por la guerra parecía ir por buen camimo. Y es que, tal y como explica Axpe, «los neoyorquinos fueron tan solidarios que 2.700 familias ofrecieron su hogar para acoger a los refugiados vascos. El plan pasó a incluir 2.000 niños, en vez de los 500 que se pensaron en un primer momento».

Además de Einstein, el consejo estaba compuesto mayoritariamente por académicos de prestigio, entre los que el científico alemán era uno de los líderes, y tenían su sede en la Gran Manzana, explica Axpe. Pero la idea de acoger a niños vascos de la guerra quedó truncada y, por desgracia, todo quedó en papel mojado. El plan nunca llegó a completarse. «La Iglesia católica, poderosa en Estados Unidos, y más especialmente el cardenal de Boston, O’Connel, expresó su oposición a la idea», relata.

La imagen que se había vendido de los vascos por parte de los franquistas fue el detonante para que la misión no se completara. «Cabe recordar que fueron catalogados como comunistas y anticatólicos. El 25 de junio de 1937, el Departamento de Estado de los Estados Unidos denegó todas las peticiones de visado para los refugiados vascos», relata.

Bajo vigilancia

Pero ¿por qué el FBI tenía tanto interés en investigar la figura de Einstein? Axpe explica que «en la carrera de Física nos explicaron que Einstein fue uno de los padres de la bomba atómica. Pero la realidad es que fue apartado de su desarrollo por el US Army y el FBI. Me sorprendió muchísimo saber que Einstein era un socialista convencido, y la cantidad de relaciones que tenía con grupos pacifistas, antirracistas o antifascistas. De hecho, el FBI espió a Einsten desde su llegada a los Estados Unidos y hasta su muerte, pinchando su teléfono y abriendo su correo de forma ilegal, por ejemplo. Todo esto me dejó perplejo, y empecé a tirar del hilo».

Pero este no ha sido el único nexo que unió a Einstein con Euskadi. El físico alemán era suscriptor de la revista ‘Euzko Deya’. Se trataba de una publicación en euskera, castellano y francés editada en París por el Gobierno vasco en el exilio. «Es un dato bastante curioso», explica Axpe. Añade que este hecho fue descubierto por la investigación que realizaron «Zigor Ibernia Belamendia y Antonio María Díaz Fernández en el Archivo del Nacionalismo Vasco». El poeta bilbaíno Juan Larrea Celaya también sirvió para ahondar un poco más en la curiosidad que despertó Euskadi en Einstein. Así, Axpe confirma que «encontré una enciclopedia» en la que se establece correspondencia del científico con Larrea después de que este último llegase a Ciudad de México en 1939».

Eneko Axpe actualmente reside en Reino Unido, donde trabaja como investigador postdoctoral contratado por la Universidad de Cambridge. Investiga las propiedades biomecánicas de la médula espinal y diseña y fabrica nuevos nanomateriales para la ingeniería de tejidos en el Nanoscience Centre de la Universidad de Cambridge. Es doctor en Física por la UPV/EHU y visitante académico de la Universidad de Oxford.

TEMAS

Recibe nuestras newsletters en tu email

Noticias relacionadas

Lo más

COMENTARIOS

©ELCORREO

Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información y cambio de configuración..

x