Vuelve Nokia: el rey destronado renace con Android

09/02/2017 17:32 |0

La emblemática marca de móviles acudirá el 26 de febrero a la feria MWC de Barcelona para presentar sus nuevos smartphones con los que busca volver a ponerse a la cabeza de un sector dominado por Apple y Samsung

Hubo un tiempo en el que todo el mundo tenía un Nokia o, por lo menos, aspiraba a tenerlo. Nadie podía imaginar por aquel entonces que la compañía líder de teléfonos móviles desaparecería del mapa en poco menos de diez años. Muchos lloraron la muerte de la multinacional finlandesa que no supo adaptarse a tiempo a la nueva era de los smartphones. Tras dos años de silencio, Nokia resurge de sus cenizas para alegría de los más nostálgicos. El rey destronado acudirá el 26 de febrero al Mobile World Congress (MWC) de Barcelona para presentar sus nuevos teléfonos inteligentes, esta vez con Android como sistema operativo, con los que pretende volver a convertirse en una marca de referencia en una industria dominada por Apple y Samsung, acosados por la creciente pujanza de los fabricantes chinos. Un panorama, a priori, nada alentador para la empresa europea.

Nokia podía haber seguido dominando el sector de la telefonía móvil de no ser por el cúmulo de malas decisiones que terminarían provocando su desaparición. Pero ni tan siquiera el mayor fabricante de por aquel entonces estaba preparado para el tsunami tecnológico que se le venía encima cuando un ya lejano 9 de enero de 2007 Steve Jobs presentó un nuevo dispositivo que revolucionaría el incipiente, hasta ese momento, concepto de los smartphones. Nacía el iPhone, con sus características que parecían más propias de un ordenador que de un móvil, y comenzaba así una nueva era bajo la hegemonía de Apple a la que se uniría poco después Google.

El resto debían de aclimatarse a la nueva situación o morir. La empresa europea lo intentó, primero adaptando el sistema operativo Symbian, presente en la mayoría de sus teléfonos, a las pantallas táctiles, como la del iPhone. Pero no pudo evitar que la experiencia de usuario dejara mucho que desear en comparación con la que aportaban los nuevos teléfonos de Apple y Google. De hecho, parecían móviles de otro siglo, lo que comenzaba a repercutir en las ventas de sus buques insignia, acostumbrados hasta entonces a liderar sin oposición las listas de venta del sector.

El CEO de la antigua Nokia Stephen Elop.

Windows Mobile, una mala decisión

Mientras el mercado se inundaba de terminales con Android en su interior, los finlandeses se encontraban inmersos en una carrera a contrarreloj para terminar MeeGo, el sistema operativo sucesor de Symbian con el que hacer frente con garantías a los de Google o Apple. Pero justo cuando iban a lanzarlo en el que iba a ser su nuevo teléfono estrella, el Nokia N9, el nuevo CEO de la compañía y exdirectivo de Microsoft, Stephen Elop, anunció el 11 de febrero de 2011 la decisión de dejarlo aparcado en beneficio de Windows Mobile, la versión del sistema operativo imperante en el mundo del PC a los smartphones.

MeeGo nacía muerto y la decisión de Elop, a la larga, iba a resultar fatal para la compañía del norte de Europa. La falta de aplicaciones y la dependencia de la compañía fundada por Bill Gates en su errática política de actualizaciones terminaron por lastrar las ventas de la gama Lumia a niveles alarmantes. Lo demás, ya es historia. Microsoft terminó el 2 de septiembre de 2013 por adquirir la división móvil de Nokia a cambio de 7.200 millones de dólares para seguir en solitario con la fabricación de smartphones con su propio sistema operativo, al igual que hace Apple con su iPhone. Pero el acuerdo entre ambas compañías dejaba abierta una puerta: la posibilidad de que los finlandeses pudieran volver a fabricar teléfonos inteligentes a partir de 2016 con su marca de siempre.

La actual Nokia, enfrascada en su beneficioso negocio de redes de telefonía y comunicaciones del que es líder junto a Huawei, no estaba por la labor de volver a meterse en un negocio del que salió más que escaldada. Por lo tanto, decidió ceder los derechos de la marca durante la próxima década a HMD Global Oy, una empresa de nuevo cuño, también finlandesa, creada por ejecutivos de prestigio encabezados por su CEO, Arto Nummela, antiguo jefe de dispositivos para Asia, Oriente Medio y África de Microsoft Mobile.

Trabajadores de Foxconn en una de sus factorías en China

El mismo fabricante de Apple

Es difícil saber cuánto hay de la antigua Nokia en esta nueva compañía. En todo caso, parece dispuesta a dar mucha guerra en el sector de la telefonía móvil con la lección muy bien aprendida. La prueba de todo ello es que la nueva Nokia ha encargado la fabricación de sus nuevos teléfonos a Foxconn, que también se dedica a construir los iPhones a Apple. En ese sentido, su alianza con un socio de la solidez de la manufacturera de Taiwan constituye su principal baza para volver a colocarse en los puestos de cabeza del mercado de los smartphones con ciertas garantías.

Y la segunda, y no menos importante, es su decisión de que los nuevos celulares sean Android. De hecho, muchos fans de la marca consideran que si hubieran elegido el sistema operativo de Google en vez del de Microsoft, nunca hubiera llegado a desaparecer del mapa tecnológico. Para evitar ser una compañía más bajo el logotipo del robot verde, la nueva Nokia asegura que llevará las actualizaciones al mismo ritmo que la empresa del famoso buscador, una asignatura pendiente para la práctica totalidad de fabricantes de teléfonos móviles, incluida la todopoderosa Samsung. Si cumple lo que promete, HMD se convertiría en una referencia en el sector y atraería a muchos clientes hartos de que sus terminales se queden anclados en versiones antiguas, incluso en el momento de salir al mercado.

Imagen del Nokia 6.

Y, claro está, no nos olvidemos de los móviles. Tras el lanzamiento del Nokia 150, un celular 'tonto' como los que contribuyeron a forjar su imperio en sus años de esplendor, y el Nokia 6, un smartphone de gama baja restringido al mercado asiático -y casi agotado dese su salida-, la idea de la nueva Nokia es presentar al menos siete nuevos teléfonos inteligentes durante este año con el objetivo de adecuarse a los distintos perfiles de los consumidores de telefonía móvil. De esta forma, tendremos productos para las gamas de entrada, media y alta, aptos para todos los públicos. Se espera que en Barcelona se puedan ver y tocar algunos de ellos, ya que la compañía finlandesa planear lanzar los primeros modelos al mercado en abril.

A por el mercado de la gama alta

Sin duda, el más esperado será su próximo buque insignia, el Nokia P, con el que la marca espera volver a despertar pasiones por parte de los amantes de la telefonía móvil con su diseño de aluminio y elegantes formas. En ese sentido, se trataría de un móvil dotado con un Snapdragon 835, el procesador más avanzado de Qualcomm aún no disponible en el mercado, y 6 MB de RAM. Llevaría Android Nougat, la última versión del sistema operativo de Google, y una cámara de 23 megapíxeles con óptica Carl Zeiss, como venía siendo tradición en la marca hasta su desaparición.

Recreación del futuro Nokia C1

Precisamente, los finlandeses son conscientes del buen recuerdo que tienen muchos usuarios de unos teléfonos, como los inolvidables N95 y Lumia 1020, que, en su día, revolucionaron el mercado gracias a sus avanzadas características fotográficas. Por ello, y según filtraciones y rumores varios, lanzarían al mercado el Nokia C1, un terminal también de gama alta, ya que contaría con el mismo procesador de Qualcomm. Eso sí, estaría especialmente diseñado para los amantes de la fotografía al dotarlo de una cámara doble, con sensores de 16 y 12 megapíxeles. Además de ambas lentes Carl Zeiss, el móvil dispondría de un triple flash LEDy un enfoque automático por láser para situarse, como mínimo, a la altura de las cámaras de los últimos Samsung Galaxy e iPhones.

¿Podrá Nokia con estos mimbres recuperar su relevancia perdida en un sector aún más competitivo que cuando desapareció? Imposible de saberlo. A priori, que la marca aparezca en los primeros puestos de los rankings de marcas telefónicas más valoradas por los usuarios después de ser demantelada, da muchas esperanzas a los impulsores de este nuevo proyecto. El caso es que un buen número de usuarios todavía recuerda la calidad y avanzadas características técnicas de unos teléfonos que se convertían en objetos de deseo nada más salir al mercado. En todo caso, más de uno no podrá evitar emocionarse cuando vuelva a ver smartphones con el logotipo de Nokia en los escaparates. Nostalgia pura y dura encerrada en el cuerpo de un móvil.

TEMAS

Recibe nuestras newsletters en tu email

Noticias relacionadas

Lo más

COMENTARIOS

©ELCORREO

Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información y cambio de configuración..

x