Concentración el pasado sábado en La Bañeza contra el impuesto a las bebidas azucaradas.

Reclaman al pleno municipal que rechace el impuesto al azúcar

13/02/2017 23:36 |0

Trabajadores y centrales del sector pretenden trasladar la petición al Consistorio mirandés y no descartan movilizarse

Desde que se conoció la intención del Ministerio de Hacienda de implantar un impuesto para gravar las bebidas azucaradas y carbonatadas, el sector azucarero y remolachero se ha puesto en pie de guerra ya que la medida, como advierten los afectados, perjudicará a la situación de trabajadores y agricultores y mermará la competitividad de su producto.

Después de que el último fin de semana cientos de personas, incluyendo la representación sindical de Miranda, se concentraran en La Bañeza (León), donde calificaron este tributo como «un varapalo», responsables de las centrales trabajan en trasladar esta protesta a los plenos de los Ayuntamientos de cada municipio donde existen factorías de Azucarera.

«Nos hemos reunido con el viceconsejero vasco de Agricultura y dentro de unos días vamos a tener un encuentro con la alcaldesa de Miranda para solicitarle que lleve el asunto al pleno y rechacen la medida», transmite Luis Lapuebla, presidente del comité de empresa de la planta mirandesa de Azucarera.

Por ahora en la ciudad no se planean movilizaciones, «pero si fuera necesario nos pondríamos manos a la obra. No lo descartamos pero tampoco lo contemplamos hacer ahora mismo», explica Lapuebla. El impuesto, a su juicio, sería un nuevo obstáculo en la ya complicada coyuntura del sector. «Ahora se liberaliza el mercado y la competencia es brutal. Estamos esforzándonos todo lo que podemos para conseguir que se siembre más remolacha y darle un futuro al sector remolachero en España, y esta medida no ayuda nada; en estos momentos es algo muy negativo, malísimo», alerta.

Viabilidad de la fábrica

Tras el reciente cierre de la campaña remolachera en la ciudad, el portavoz del comité apunta que «nos haría falta una mayor cantidad para hacer más viable la fábrica». Ahora la mayor parte de la que llega a Miranda proviene del País Vasco, La Rioja y Castilla y León. «Los agricultores también necesitan trabajar y tener un sustento para que les sea rentable el cultivo», razona Lapuebla, que también es miembro del comité intercentros de CC OO que está organizando las concentraciones de protesta contra el gravamen.

Aparte de elevar mociones a los plenos de los distintos municipios, «también lo estamos intentando trasladar a Madrid y Barcelona porque hay delegaciones de la empresa en ambas capitales». Tanto a nivel local como autonómico, «queremos que se opongan al impuesto», reclama.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Noticias relacionadas

Lo más

COMENTARIOS

©ELCORREO

Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Más información y cambio de configuración..

x